Hace bastante tiempo ya que para mi las navidades se convirtieron simplemente en comidas y cenas que acaban brindando con cava. Los regalos, el pesebre, los adornos, y esa larga lista de cosas que suele acarrear la navidad no tienen la importancia que tuvieron de niña.Este año, sin embargo, llevo ya unos cuantos meses teniendo cenas en las que brindar, y por las que festejar las cosas bonitas que me estan pasando, supongo que por eso la navidad ha venido sin avisar, como una cosa más, y ha dejado de tener ese caracter especial.
Aun asi, la cena de navidad (que hicimos el 17 de diciembre...) me hizo una ilusión grande.
Me hizo sentir que en tres meses de vida romana ya tengo una familia con la que festejar.