Durante una hora, el paseo es asi. Algun pueblito, a lo lejos, alguna parada, y mucho verde, muchas colinas, un sol muy amarillo.
Al asomarme a la ventanilla no pude evitar una sonrisa enorme. Un rebaño de cabras nos tenía rodeados. Igualito, igualito que en cualquier pueblin de los que conozco. Los cencerros, los perros, hasta los pastores........
El pueblo estaba como de postal.
Si no fuera por el idioma diría que no me he movido de casa....
