
Ayer compré mi billete de vuelta a casa.
Sabeis cuánto me gusta dramatizar, pero esta vez creo objetivo lo que me pasa por la cabeza.
A camino entre la tristeza y la satifacción, una acepta que las cosas un dia tienen que llegar a su fin.
Aunque lo extraño es que es la primera vez en la que soy consiente de poner ese final, de decidir que el ciclo tiene que acabar precisamente ese jueves.

En el mientras, la vida por Roma ha seguido igual. Nuestros rutinarios (que bonita me suena ahora esa palabra) aperitivos, cenas fuera, sangrías en la terraza...

Hubo también visitas: Sarita y su ojo rojo, Juanma y su portugués, Javi el berciano, Quique el madrileño y sus chilenos...
El buen tiempo ha traido a Roma mil conciertos. Mil parques que por la noche, cuando el sol nos permite salir a la calle, se llenan de jovencitos con cervezas en la mano y el ritmo en el cuerpo.

Vimos a Roy Pace, y a Banda Bassotti en Villa Ada (con sustos incluidos por culpa de los fascistas de mierda, que hijos de puta....), a los Aftherhours en la Festa dell'Unità, a John Zohrn en el Auditorium, hasta el ballet del Lago de los Cisnes en las Termas de Caracalla....!! Aunque también me perdí a Banda Bardó, a Giuliano Palma, a los Verdena.....

Estuvimos incluso, como buenos demócratas, de manifestación. Bush aterrizó en Roma y nosotros fuimos a decirle que no hacía falta que viniera......

El 21, con la llegada del veranito, una de nuestras pequeñajas cumplió 23 añitos. La cena fué en Trastevere, el menú bastante bueno, el discurso sentido, aunque el plato fuerte se lo llevaron los regalos.......

Y julio, como buen veraniego, merece visitas a la playa. Ostia, que era lo más cerca, fue la primera vez.

Luego, y tras constatar que era tan feo y tan sucio como nos habían dicho, llegaron el Lago di Bracciano, las playas de Santa Marinella y de Montalto di Castro, las quemaduras en la terraza......


En fin, un mes más de mil cosas juntos, de mil ratos compartidos, de mil experiencias que costará olvidar.....

Por los buenos tiempos compañeros!